
Pero de todo esto los que más miedo me dan son esos "nuevos ricos" que hace 5 años cobraban 900 euros por 28 horas semanales y ahora pagan 850 euros por 38 horas. A mí no me salen las cuentas...Y yo me pregunto, ¿todavía pueden dormir tranquilos? Seguramente sí, porque soñarán con las nuevas vacaciones o el nuevo bolso (aunque sea de imitación) que prodrán pagarse gracias al esfuerzo de los que ellos consideran sus esclavos.
Pero, en el fondo, ¿quién es más esclavo?: ¿el que hace su trabajo, aún a sabiendas de que se aprovechan de él; o quien ha vendido todos sus principios y es ESCLAVO DEL DINERO? Porque como decía nuestro genial Quevedo:
él es mi amante y mi amado,...
Sólo me cabe decir que les aproveche, y que no dejen de ver este vídeo de José Mota por miedo a verse retratados:
